OPINIÓN

Ni puta ni princesa, soy mujer y tengo derechos

Después de su éxito en Toronto, Canadá, la Marcha de las Putas se movilizó en Gran Bretaña y hace solo unas semanas se hizo en la ciudad de Ensenada B.C. Esta marcha actualmente se hace en la mayoría de países occidentales como protesta contra las violaciones de los derechos que viven las mujeres en los diferentes espacios públicos y su vulnerabilidad frente a los comentarios y acciones del sexo opuesto.

11693115_10205536810154200_133616619_nCon su origen en Canadá, después de los comentarios machistas de un policía canadiense, Michael Sanguinetti, quien aseguró que las mujeres no tienen que vestirse como putas si no quieren ser víctimas de violencia sexual, la Marcha de las Putas lucha contra los prejuicios que recibe una mujer solo por la manera en la que viste.

Ante estas palabras, las mujeres canadienses reaccionaron con una gran indignación y empezaron con una movilización que está dando la vuelta al mundo. Los Estados Unidos, Gran Bretaña, Australia, India, México, Argentina, Colombia, Costa Rica, Perú, Ecuador y Uruguay ya se han movilizado para reivindicar los derechos de las mujeres.

La sociedad de hoy en día impone unos prejuicios que marcan a las pertumblr_nqehmkanG01tysnzno1_500sonas antes de que estas puedan pronunciar una sola palabra. Marcamos a las personas con su primera impresión y nos cerramos para no conocerlas si el envoltorio no nos gusta. ¿No es hora ya de conocer más y dejar los prejuicios a un lado? Dejamos de conocer a miles de personas solo por la ropa que lleva, la cultura o por un simple movimiento, y no nos paramos a pensar en el por qué ni dejamos que la libertad también les defina.

El objetivo de la marcha es reapropiarse de la palabra ”puta”, utilizada como un adjetivo vulgar, con carga negativa, para reclamar contra la violencia de género y visibilizar que culpamos a las víctimas en vez de acusar al agresor. Bajo este punto de vista, no hay agresores, sino insinuaciones por parte de las mujeres. ¿Debemos dejar de ser quienes somos por las consecuencias?

Somos mujeres, tenemos derechos, tenemos libertad y debemos luchar contra los prejuicios que no sitúan en posiciones inferiores a las que nos merecemos.putas

“Ni si llevaba una minifalda. Ni si ella estaba desnuda. Ni si era tu mujer, novia o amiga. Ni si era una prostituta. Ni si ella estaba borracha. Ni si creías que ella quería. NO es NO.”