OPINIÓN

Tampones canadienses, sed bienvenidos

Hoy vamos a hablar de productos femeninos. Y sé que a partir de este momento voy a perder a la mitad de lectores hombres porque es algo que “no va con ellos”. Pues bien, si eres de la mitad que ha seguido leyendo, gracias, porque sí, esto también te interesa a ti.

El INE (Instituto Nacional de Estadística) cifró un total de 23.633.362 mujeres residiendo en España (el 1 de enero de 2016). El total de hombres es de 22.805.060 (828.302 menos que de mujeres). Así pues, podemos afirmar que más de la mitad de la población española está formada por mujeres. Sí, vivimos en un país de mujeres; y también en un país considerado avanzado en temas de igualdad. Y yo, al igual que tantas, me rio de la incredulidad de este país.

Seguro que muchas veces has ido al supermercado y, al pasar por la sección de productos de higiene femenina te has fijado en el precio. ¿Qué es lo primero que has pensado? “Menuda burrada”, u otros derivados, pero con la misma intencionalidad. ¿Y qué es lo que haces después? Pues los coges y los metes en el carrito. Porque si no lo haces no vas a tener para la próxima vez que los necesites. Y da igual la marca, todos siguen siendo igual de caros.

Te voy a explicar el porque. Resulta que en España, tener la regla es un lujo. Un lujo que, evidentemente, no tenemos derecho a escoger. Esto es así: ser mujer es un lujo, así que lo pagamos mes tras mes, o al menos, cada vez que vamos a la tienda y compramos tampones. (Nótese la ironía).

¿Sabías que pagamos un IVA del 10% por los productos de higiene femenina? Este es el mismo porcentaje de IVA que se le aplica a productos como el caviar, o bien ir a comer a un restaurante (recalco: productos y servicios que TÚ puedes ELEGIR consumir). El caso es que en algunos países, como Canadá (desde el pasado año 2015 y gracias a una petición hecha a través de change.org que logró un total de 74.592 firmas), el impuesto a pagar es ¡del 0%!

Sí, lo has leído bien ¡0%! Es por eso que en la campaña española “Tampons from Canada”, creada por la agencia de publicidad La Despensa, se reivindica una super-reducción del IVA, para pagar sólo el 4% de impuesto en productos como compresas o tampones en nuestro país. Debéis saber que no se puede pedir la reducción de hasta el 0%, pues las normas comunitarias de la Unión Europea prohíben fijar un IVA al 0%, así pues el 4% es el tipo impositivo más bajo que existe en nuestro país.

Tal como denuncia Celia Blanco, impulsora de este movimiento, “Seguir considerando que las mujeres tenemos la regla porque así lo elegimos y tasarlo con un 10% me parece pegarme un bofetón en la cara por ser mujer”. Y no es para menos, pues no es sólo que ya ni siquiera se hable sobre este tema -porque por desgracia sigue siendo un tema tabú entre la sociedad española- sino que encima tenemos que aceptar que nos “sangren” con los escandalosos precios de los tampones. Y es que ¿no crees que este tipo de productos ya deberían de ser considerados “de primera necesidad”?

Espera, porque hay momentos en los que te topas con alguien que te dice: “pero si yo creía que cuando teníais la regla estabais la mar de felices. Así es cómo lo muestran los anuncios de compresas y tampones” (o derivados de esta misma frase). De hecho, hace unos años, un chico llamado Richard Neill envió un mensaje a Bodyform, una marca de compresas británica, alegando que se sentía engañado por los anuncios de la empresa, pues en cuanto se echó novia se dio cuenta que nada de lo que aparecía en la publicidad era verdad. “No había alegría, tampoco deportes extremos, ni agua azul vertida en las alas (del producto), ni una canción cañera de fondo”, fueron algunos de los comentarios de este chico. ¿Quieres ver la respuesta de Bodyform? Créeme, no tiene desperdicio:

Ahora bien, sigamos con los tampones y sus precios. Haz un pequeño recuento. Calcula tu edad y réstale la edad a la que te vino la primera regla. Multiplica ese número por 12 (los meses del año, teniendo en cuenta que tengas la regla una vez al mes) y ésta última cifra vuélvela a multiplicar por 4 (los euros que cuesta una caja de tampones, aproximadamente). La cifra que te salga es la inversión que ya llevas hecha (¡sólo en tampones!) hasta el momento. ¿Cómo te has quedado?

Y ante esta situación sólo tenemos dos opciones: alzar nuestra voz y luchar por un precio justo, o resignarnos a vivir en una sociedad que todavía considera que se debe “castigar” a las mujeres por el simple hecho de serlo (porque seamos claros, señores políticos: esto es, exactamente, lo que parece). ¿O no?

Para terminar me gustaría dejaros con otro vídeo, esta vez de la grandísima Ellen DeGeneres. Ella no habla de tampones, pero sí sobre productos femeninos, en concreto sobre unos bolígrafos que la famosísima marca BIC creó única y exclusivamente para las mujeres de todo el mundo. Porque para todas las que no lo sepáis aún, habíamos estado usando bolígrafos masculinos todo este tiempo. ¡Y nosotras sin saberlo! Allá va una pequeña dosis de humor feminista…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos

  • Responsable YOUNG España .
  • Finalidad Moderar los comentarios. Responder las consultas.
  • Legitimación Su consentimiento.
  • Destinatarios OVH.net.
  • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional Puede consultar la información detallada en el Aviso Legal.